Perdonemos Para Ser Amados, Perdonemos Para Ser Salvados

¿Cuántas veces nos encontramos en situaciones en nuestra vida en la que se nos es muy difícil perdonar a quien nos ha ofendido? ó ¿Cuántas veces queremos ser perdonados por nuestras faltas? Pero, ¿por qué perdonamos o somos perdonados? El perdonar o el ser perdonado es un acto libre y consiente que define la madurez cristiana de quien lo realiza. El perdonar es un acto que le corresponde únicamente a aquel ser que está en la categoría de persona, ya sea, divina o humana porque este requiere poner en práctica las facultades del alma como la libertad, la conciencia y la voluntad. Por lo tanto, el acto del perdón está íntimamente relacionado entre Dios y el ser humano. Dios perdona y el ser humano es perdonado y perdona también a otro ser humano.

En la lectura del evangelio de este domingo, vemos como Jesucristo mismo, sabiendo que nosotros tenemos la capacidad de perdonar, nos recuerda que para poder establecer el reino de los cielos aquí en la tierra, es necesario que practiquemos el perdón entre nosotros. Con el ejemplo del hombre que tenía una deuda que le fue perdonada, Jesús hace una conexión muy especial entre el perdón y el reino de los cielos. Esta conexión está íntimamente unida a la ley de Moisés, que dice que hay que perdonar siete veces, y el corazón humano que puede leer el espíritu de la Ley, quien está llamado de acuerdo a la Buena Nueva de Jesús a perdonar setenta veces siete que significa siempre.

Por lo tanto, lo que Jesús nos quiere enseñar en este pasaje del evangelio es que para poder construir el reino del Padre entre nosotros, es necesario que veamos no solo a la ley por la ley, como lo hacían los Fariseos, sino que reflexionemos y actuemos de acuerdo al espíritu de la Ley que es más profundo y perfecto. Porque todos estamos llamados a construir el reino del Padre, esta capacidad de perdonar no está limitada a ciertas personas sino que aplica para todos los humanos porque todos tenemos las facultades necesarias para perdonar y la necesidad de pedir perdón.

Dicho de otra manera, Jesús nos invita a perdonar de corazón y no solo con los labios a quienes nos ofenden. Este es el verdadero significado de la Buena Nueva de Jesús; perdona de corazón, ve más allá de la justicia humana y practica la caridad porque de la misma manera en que perdonamos a quien nos ha ofendido, de la misma manera el Creador perdonara nuestras faltas. ¿Y a donde nos lleva el perdón? Bueno, cuando perdonamos, somos perdonados y este acto de perdón se convierte en un ciclo de caridad el cual necesariamente se transforma en un ciclo de amor. Este ciclo de amor es el cimiento de la construcción del reino de los cielos aquí en la tierra que garantiza nuestra entrada al reino de los cielos en la vida eterna. Perdonemos, para ser perdonados, perdonemos para ser amados. Perdonemos para ser salvados.

Gustavo Valdez es el Director Asociado de Catequesis Hispana del Instituto Obispo Helmsing, Diócesis de Kansas City-St. Joseph.

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Saturday
December 16, 2017
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