Id y predicar a todos los pueblos

Por Mayela Urizar

Es importante conocer las diferentes áreas que una comunidad nos ofrece a cada uno de nosotros como miembros de una Parroquia en donde podemos ofrecer nuestros talentos y nuestro servicio.

Cada uno de nosotros fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto, tenemos por naturaleza talentos y habilidades que siempre son necesarios para el crecimiento y el servicio de una comunidad. Desgraciadamente la gente hoy en día tiene que responder a todas las necesidades de un mundo tan sofisticado y mecanizado, que a veces nos perdemos de las grandes satisfacciones que un Apostolado como la Catequesis Infantil nos ofrece.

Pertenezco a la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz ya hace 17 años, ha sido en esta Parroquia donde todos mis 5 hijos recibieron sus sacramentos de Iniciación, con orgullo puedo decir la gran casa de mi Padre, que comparto con mis hermanos y hermanas, la gran familia a la que Dios me dió el honor de pertenecer. Siempre he admirado la Fé que caracteriza esta comunidad. En particular he tenido la dicha de estar siempre en contacto con la mayoría de la gente desde los primeros años cuando empecé a servir como Ministro de la Palabra y después en el transcurso de mi preparación a los diferentes ministerios en donde he tenido oportunidad de servir.

Hoy en día, a pesar de lo que se pueda escuchar por allí, se puede apreciar cómo la Fé y los valores religiosos que las diferentes familias Católicas inculcan siguen dando fruto. Un fruto que a veces nos toma tiempo en alcanzar a madurar pero una vez que está listo es dulce y apetitoso.

Tengo el honor de trabajar con el equipo de catequistas de la Parroquia y me llena de orgullo decir que desde el primer año he podido apreciar la Fé y la dedicación con la que las diferentes personas que han servido como catequistas se han desempeñado.

Desde el primer día en que escucharon la invitación y su llamado a servir, después en las juntas de preparación, y poco a poco se va cultivando una amistad y una hermandad que se siente, se respira y eventualmente se transmite a los estudiantes en cada una de sus aulas.

Me parece esencial reconocer la valentía, la entrega, el servicio todo lo que en sí se resume solamente en una palabra el AMOR al prójimo.

Cabe mencionar que esta gran Misión no se podría llevar a cabo con tanta eficiencia si las Catequistas no recurrieran a los recursos que la Parroquia en conjunto con la Diócesis nos ofrecen, por lo cual también damos gracias a Dios como por ejemplo el estudio de la Teología, que nos ofrece el Instituto del Obispo Helmsing, los jueves de cada semana a las 6:30 pm donde también los padres de nuestros estudiantes son bienvenidos, y todas las personas de la Comunidad que quieran conocer todo lo referente a nuestra Iglesia, la iglesia de Cristo.

También contamos con el programa Ven Señor Jesús, cada martes a las 6:00 pm donde se comparte la lectura del Evangelio correspondiente al Domingo y de ésta manera ya vamos predispuestos de nuestra mente y nuestro corazón para escuchar y reflexionar acerca del mensaje de la Palabra de Dios, y así tener una Celebración más consciente.

La Catequesis Infantil en nuestra Parroquia tiene un programa muy completo, ya que también tiene como principal meta hacer que los padres de familia se envuelvan en la educación religiosa de sus hijos, y para esto tenemos una junta de padres por lo menos una vez al mes, y un mini retiro cada 3 meses, donde asisten padres y estudiantes juntos. En este Retiro tenemos la oportunidad de hacer una dramatización acerca del sacramento de la reconciliación y también los padres de familia reciben algunas ideas de cómo pueden ayudar a sus hijos con las tareas.

También se les ofrece una serie de sugerencias de cómo pueden llevar a cabo diferentes actividades en el transcurso del tiempo de preparación de sus hijos para completar las 20 horas de servicio que son requeridas por familia, con el propósito de enseñarles por medio del testimonio a los estudiantes de que todos debemos imitar las acciones de Cristo, que aunque era un Rey y era el Hijo de Dios, siempre toda su vida estuvo dedicada a dar amor por medio del servicio.

Es muy hermoso, y gratificante cuando con el paso de los meses vamos experimentando como desde los estudiantes hasta las familias de ellos, van desarrollando una actitud de amor respeto y solidaridad hacia sus catequistas, ya que algunas veces son familias que nunca se habían integrado a una comunidad, niños y jóvenes a los que nunca se les había hablado del amor y la misericordia de Dios y mucho menos habían vivido la experiencia de trabajar y aprender junto a una gran familia, como lo es nuestra familia de la Iglesia de Cristo.

Hermanos y Hermanas, no olvidemos nuestras culturas y tradiciones particularmente de nuestros países latinoamericanos acerca de la religiosidad en la que en cada uno de nosotros los latinos hemos sido educados. Quién no se acuerda de cuando nosotros mismos nos preparábamos para recibir a Cristo en la Sagrada Comunión.

Para la mayoría de nosotros esa persona que era nuestra catequista en aquel tiempo, es parte hoy de los más hermosos recuerdos, y la formación que tuvimos, tanto de parte de nuestros padres y abuelos, como del programa de la escuela de religión de la parroquia a la que pertenecíamos es una parte esencial de nosotros mismos.

Por tanto, aunque avece pensamos que no tenemos tiempo para dar a los demás, debemos de reflexionar en lo mucho que alguien un día se preocupó por que nosotros tuviéramos el conocimiento y el amor de Dios, y tal vez esto nos impulsará a hacer el tiempo necesario para pensar en dar algo de lo mucho que a nosotros se nos dá cada día hasta hoy. Recordemos las enseñanzas de nuestro Señor Jesús: Id y predicar a todos los pueblos.

Por Mayela Urizar, Directora de Educación Religiosa de Nuestra Señora de la Paz.

Tags: 

Thursday
August 24, 2017
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph