‘Estuve en la cárcel y vinieron a verme…’

Diacono Edgardo explicando la importancia de tener una estructura funcional en el ministerio de prisiones. (foto por Raiza Guevara)

Por Jose Mejia

La necesidad de llevar el mensaje de paz y justicia de Dios a los presos es muy importante; por lo general, todos los que se encuentran en un lugar como la cárcel están sedientos del amor de Jesús.

Como cristianos es muy importante ayudar a los reclusos y acompañarlos a descubrir el amor inmenso que Dios les tiene, ya que si ha permitido que ellos lleguen allí es porque no quiere que se pierdan, sino que se salven y Él actúa como un padre que le llama la atención a su hijo para que cambie y sea mejor.

Para la realización de este ministerio tan especial, la oficina de Derechos Humanos de la Diócesis de Kansas City-St. Joseph patrocinó el primer taller para el Ministerio de Prisiones, el cual fue realizado con la valiosa participación del Diácono Edgardo Farías, titular de la oficina Católica de Prisiones de la Arquidiócesis de Miami. Además de la colaboración y apoyo del padre Jorge Ramírez entre otros colaboradores.

Contando con alrededor de 40 participantes de varias parroquias de nuestra diócesis, el taller dio inicio a las 9:00 am en uno de los salones grandes de las instalaciones del Centro Católico y terminamos a las 4 pm.

Hubo buen dinamismo en las charlas, buena comida, pero sobre todo un ferviente deseo de ser instrumentos de consolación para nuestros hermanos encarcelados.

Se nos habló de la grandes necesidades que tienen los internos de un centro de detención y

La importancia de una evangelización integral basada en el ramo espiritual, sacramental y social. Se nos habló de los reglamentos que debemos llevar al pie de la letra para visitas y convivencia con un recluso.

Se nos habló de que era fundamental que los reclusos reciban una acogida amable y delicada porque no se puede dar consejos, ni orientación espiritual, ni realizar una reunión pastoral, si primero no se acoge humana y fraternalmente al hermano privado de su libertad.

De igual manera el equipo se comprometió a darle seguimiento a la formación de los agentes de evangelización en los reclusorios ó cárceles y brindarles la información y apoyos de herramientas propias de este ministerio.

Sabemos lo especial y difícil de esta aventura a la que el Señor nos llama pero sabemos que el nos infundirá la fuerza, valentía y el amor para llevar a cabo este ministerio de consolación de almas.

Nuestra misión será el acercarnos al preso para ayudarlo en la Fe y prepararlo para reintegrarse a la sociedad como un buen cristiano.

Así como Cristo pudo perdonar a Pedro que lo negó tres veces o a Pablo que perseguía a los cristianos, debemos ser capaces de perdonar al que se arrepiente y pide otra oportunidad.

Las Sagradas escrituras nos dicen que: Cristo nos liberó para que seamos libres. Por lo tanto manteneos firmes en esa libertad y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud. (Gálatas 5, 1)

Por Jose Mejia, coordinador del Ministerio Hispano de la Parroquia de Santa Sabina en Belton, MO

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Thursday
September 21, 2017
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph