La Catequesis

La palabra catequesis viene de un verbo Griego: katechein que significa hacer eco hacia abajo, es decir, transmitir, pasar, es el proceso mediante el cual se transmite el evangelio.

Por el bautismo llegamos a ser miembros de la Iglesia aún y cuando no conozcamos nuestra fe ya que en circunstancias normales el bautismo lo recibimos cuando somos pequeños, entonces, después de ser bautizados debemos de ser educados en la fe.

Los padres de familia son los primeros educadores en la fe de los hijos, es decir, son los primeros catequistas y ellos tienen la obligación y la responsabilidad de hacer que sus hijos ordenen su vida hacia Dios, es el compromiso de educar en la fe Cristiana a sus hijos que aceptaron ante Dios cuando se casaron.

El padrino o la madrina que se elige para nuestros hijos en el bautismo también contrae esa obligación y debería no solamente de ser un buen amigo o amiga de la familia sino alguien que este consciente de ese compromiso y lo asuma en caso de que los padres falten o estén impedidos para cumplir esa responsabilidad.

Cabe preguntarnos como padres y como padrinos que tanto conocemos nuestra fe y que tanto nos hemos preocupado por crecer en la misma para que podamos cumplir con nuestra obligación de hacer ese “eco hacia abajo”

En nuestra experiencia como como catequistas en la Iglesia de San Patricio en Saint Joseph cada vez que preparamos el tema de la clase nos hacemos muchas preguntas: ¿Cómo hacer para que la palabra de Dios se quede en los corazones de los niños? ¿Cómo inculcar la inquietud para que sientan el deseo de crecer más en la fe y no quedarse con una fe de primera comunión solamente? Y hemos ido aprendiendo que lo importante es que lo que aprendan lo vivan y no se quede en mera teoría de tal manera que su formación en la fe no solo sea una materia más como las que llevan en la escuela sino un estilo de vida.

Existen varios métodos de enseñanza que aplicamos en clase además de buscar materiales adicionales a los libros de texto para que los niños aprendan haciendo, nos gusta hacerlos conscientes de las bendiciones que Dios nos da, pero lo que más les impacta son los testimonios y ejemplos que reciben de sus padres en casa.

El buen ejemplo de los padres y catequistas es clave para que la fe se arraigue en sus corazones. No importa cuánto se le repitan las cosas a los niños cuando estos ven otros ejemplos en el seno familiar y no pueden vivir lo aprendido.

Estamos teniendo platicas periódicamente con los padres para mostrarles lo que se les ensena a lo niños adaptado para ellos como adultos, les pedimos que estudien con sus niños y repasen las lecciones del Domingo en casa, nuestra intención es hacerlos participar en la catequesis de sus hijos y hacerlos consientes de la importancia que tienen ellos en la formación en la fe de los mismos. La participación ha sido cada vez mayor y eso nos alienta a seguir con nuestra labor.

Todos los días pedimos a Dios por estos niños que están en su preparación para la primera comunión y a la vez por este medio pedimos sus oraciones a ustedes los lectores para que Dios nos ayude a los padres y a nosotros catequistas a completar la preparación de los niños de la mejor manera posible.

Por Raúl Ayala, Director de Educación Religiosa, Parroquia de San Patricio, St. Joseph, MO

 

 

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Sunday
October 22, 2017
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph