La Muerte de Cristo en la Cruz es Fuente de Vida Para Toda la Humanidad

La comunidad hispana de la parroquia de Santa Sabina se congregó para celebrar la fiesta de la Santa Cruz.

Por José Mejía

Desde niños hemos aprendido a hacer la señal de la Cruz en la frente, en los labios y en el corazón, como un signo externo de nuestra profesión de fe. Muchos cristianos llevamos una Cruz colgada en el pecho. La Cruz de Jesús está en los altares, y en el exterior, en la parte más alta de las Iglesias. La Cruz es el instrumento para levantar a los caídos, la salud del alma y del cuerpo, la destrucción del pecado, y el árbol de la vida eterna. La Cruz se presenta en nuestra vida de muy diferentes maneras: enfermedad, pobreza, cansancio, dolor, desprecio, soledad…Hoy podemos revisar cual es nuestra disposición ante esa Cruz que se muestra a veces difícil y dura, pero que si la llevamos con amor, se convierte en una fuente de Vida y de alegría. La alegría es una característica esencial del cristiano, y en la Cruz también debemos mantener esa alegría.

 El 3 de Mayo se ha celebrado tradicionalmente como el día en que Santa Elena encontró la Cruz verdadera de Cristo sobre el Monte Calvario en Jerusalén en el año 326. A partir de ello los cristianos desarrollaron una fuerte devoción a la Cruz como símbolo de nueva vida en Cristo. Cuando los españoles vinieron a las Américas, ellos trajeron esta popular devoción. En este día varios de los países latinoamericanos celebran el día de la Cruz con diferentes costumbres, tradiciones y devociones. El Salvador tiene una muy singular manera de celebrarlo. Ellos decoran una cruz con ramas frondosas de hojas, con tantas y variadas frutas, papel y flores, usando hilos con papel colorido a los lados enalteciendo la belleza y vida en la cruz de Cristo. Ya que con ello simbolizan la abundancia de vida y amor que Dios comunica a nosotros a través de la naturaleza y cosecha.

Los salvadoreños adornan la cruz para dar el mensaje de que la cruz de Cristo es la fuente inagotable de vida sobrenatural cristiana y alimento. En repetidas veces hemos visto como la cruz de Cristo es llamada árbol de Vida. Esta imagen usada tiene su base en la connotación teológica hecha entre la cruz en que Cristo murió y el árbol plantado en el Jardín del Edén.Para esto veamos las reflexiones teológicas de San Pablo en las Cartas a los Corintios y Romanos.

La muerte de Cristo en la cruz fue entendida como fuente de nueva y abundante vida para toda la humanidad. Pablo señaló el contraste de Cristo con Adán visto como fuente del pecado y muerte para la humanidad. En los primeros tiempos de cristianismo, los evangelios interpretados por los escritores de aquél tiempo nos relatan el contraste entre Jesús y Adán enfocándose en la imagen de un árbol. Adán y Eva, representan a la humanidad que comen del fruto del árbol, llenándose de pecado y vergüenza con ello dan muerte al género humano.

Jesús, Dios-hecho-hombre, Quien dio su vida por nosotros en el árbol de la cruz, venciendo el pecado y la muerte y transformándose en fuente de vida y salvación. Convirtiéndose la cruz en símbolo de honor y no castigo, escalera al cielo, puente (entre la tierra y cielo) seguimiento, sacrificio amoroso (renuncia), identidad y camino de salvación. Es el Nuevo árbol del Edén terreno, donde podemos cosechar los frutos de la salvación. Para vivir hemos de comer; por ello, Cristo nos invita a saciarnos de los frutos de su cruz, que cual buen árbol, su buena sombra nos cobija. Ya no es el árbol donde broto el pecado, sino el árbol donde brota la salvación eterna. Que generosamente Dios nos ofrece como regalo. Así como en el árbol de la cruz recibimos gracias infinitas que como frutas de Dios, -después de la bendición sacerdotal-Seremos invitamos a escoger y tomar una de las frutas del árbol natural que nos transmite y alimenta con la propia vida de Cristo. ¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza! Jamás el bosque dio mejor tributo en hoja, en flor y en fruto.

Santa Sabina ya por 5 años consecutivos -el primer domingo de Mayo- hemos realizado esta tradición donde oramos para llevar con gusto nuestras cruces diarias para salvación propia y de los nuestros.

Después de la oración todos recibimos fruta del árbol de la cruz, que como bendiciones saborearemos en nuestro diario vivir. Donde se congregan las familias Salvadoreñas y de otras nacionalidades.

Por José Mejía, coordinador del ministerio hispano de la parroquia de Santa Sabina.

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Thursday
June 29, 2017
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph