La Autoridad Tiene Mas Responsabilidad de Servir

En nuestra sociedad cada persona tiene una responsabilidad diferente. Todos somos necesarios e importantes en nuestra familia, colonia, ciudad y país. Esta responsabilidad no viene sola, siempre viene acompañada de una compañera que se llama autoridad, la cual ni es democrática ni la provee ningún organismo fuera de la familia, incluyendo el estado. Por lo tanto, responsabilidad y autoridad están siempre de la mano.

En la familia podemos ver con claridad la función de la responsabilidad y la autoridad que tienen los padres y los hijos. Por ejemplo, si una persona tiene la responsabilidad de educar y proteger a sus hijos, esta persona también tendrá la autoridad de tomar decisiones en busca del bien común de la persona que está bajo su cuidado, de la familia que cuida y protege y al mismo tiempo de la sociedad que sirve y pertenece. Esta autoridad es dada por Dios quien es el que rige la ley natural de la paternidad y por tanto, se debe de respetar la autoridad que los padres de familia tienen sobre sus hijos.

Los hijos deben de ver a la autoridad de sus padres como un mandato divino, porque sus padres tienen la responsabilidad de cuidarlos y proveerles lo mejor, en cuanto a lo que está a su alcance. Esta autoridad paternal, porque viene de Dios, no está en negociación, ni se adquiere democráticamente en la familia. Porque esta autoridad no se adquiere democráticamente, entonces, el rol del padre y la madre no se pone a votación. La familia no decide democráticamente quien es el papa o la mama por el periodo de dos años, tampoco quien va a ser el hijo o la hija. De manera que la autoridad del hogar corresponde única y exclusivamente a los padres, y los hijos se alimentan y benefician de ella.

Esta autoridad de los padres trae consigo todas las responsabilidades de proteger, guiar, escuchar, entender y acompañar a los hijos mientras ellos están viviendo en su mismo techo. La autoridad paternal tampoco la genera el estado, quien tiene responsabilidad de garantizarla, porque esta viene de un poder superior que ninguna organización humana puede generarla. El estado entonces, debe generar todas las condiciones necesarias para que la autoridad de los padres sobre los hijos sea más efectiva.

Por lo tanto el estado no puede tomar el lugar que les corresponde a los padres de familia. El estado no puede decidir el número de hijos que la familia debe de tener, porque esta responsabilidad y derecho le corresponde únicamente a los padres de la familia. El estado tampoco puede decidir la forma y el contenido de educación que los padres quieren para los hijos. Por esta razón, debe de existir una libertad de educación, especialmente en la fe.

Por otra parte, aunque la autoridad y la responsabilidad de los padres no vienen del estado, no es democrática, está sujeta a la razón, la verdad y el servicio, como el evangelista San Marcos nos comparte en este domingo, “si alguien quiere ser el primero, que sea el servidor de todos.” Por eso, la autoridad paternal debe estar necesariamente orientada al bien común, al servicio y cuidado del que más necesita. Dicho de otra manera, en la familia, quien tiene más autoridad, tiene necesariamente más responsabilidad de cuidar a los que Dios ha puesto bajo su protección. Quien tiene más autoridad, como el primero, debe entonces ser el servidor de todos.

Por Gustavo Valdez, Director del Ministerio Hispano dela Diócesis de Kansas City-St. Joseph

 

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Saturday
August 19, 2017
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