Preparémonos para la Venida del Señor

Boecio, un filósofo de la edad medio define a la persona humana como “una substancia individual de naturaleza racional,” Sin embargo, hoy entendemos que la persona humana es también relacional. Por esta característica relacional que nos diferencia de los demás seres del universo nosotros podemos comprender que es parte de nuestra naturaleza el querer compartir nuestra vida y nuestra historia con los seres queridos.

El querer compartir nuestra vida con los demás es my bueno y lo expresamos en diferentes formas por ejemplo cuando celebramos los cumpleaños, aniversarios de bodas, los días festivos como la navidad, el día de dar gracias etc. Esta celebración de días importantes, en los que podemos relacionarnos con los demás, nos marcan y nos ayudan a crear historia, nuestra historia humana.

Cada ano los días que mas recordamos son los que pasamos con nuestros seres queridos y amigos, ¿por qué? Porque estamos creados para la relación con los demás. Esta relación tiene un impacto en nuestra vida diaria. Para reunirnos a la celebración de algo importante, necesitamos prepararnos con tiempo. El festejo de un cumpleaños requiere la planeación del lugar, el tiempo, la comida y lo que le regalaremos al festejado. Esta preparación lo hacemos con mucho cariño y no escatimamos en los detalles para hacer sentir bien a la persona que queremos expresar nuestra gratitud por estar con nosotros.

Si en nuestro nivel humano, como hijos de Dios racionales y relacionales, tratamos de dar siempre una buena bienvenida y hacer sentir bien a los seres queridos, con mayor razón debemos preparar la bienvenida al Ser que hace posible que existamos, Dios mismo.

En este tiempo litúrgico, donde nos preparamos para el festejo de la venida de Jesús con nosotros, la fiesta de la plenitud de los tiempos, cuando la divinidad se humanizo y la humanidad se diviniza, conocida como la Navidad. Debemos de estar bien conscientes que es bueno relacionarnos con los seres queridos, pero es más importante recordar la fiesta del nacimiento de Jesús. Esta fiesta debe de estar plenamente vivida en nuestro interior, donde se encuentre Jesús, y también en nuestro exterior, nuestros amigos y familiares.

Este tiempo de preparación para la venida de Jesús, litúrgicamente se llama el Adviento, tiempo de preparación y esperanza. Este tiempo de preparación para la venida de Jesús en más importante que la preparación que hacemos en nuestras casas al celebrar algún día festivo porque la navidad en la fiesta del nacimiento de nuestro Salvador, Jesucristo mismo quien se hace hombre para liberarnos de la esclavitud del pecado y para darnos vida eterna.

El tiempo de preparación para la venida de Jesús, como nos dice el evangelio de este domingo, debe ser al corregir los caminos de nuestra vida en relación con Dios y con nuestros hermanos y hermanas. Esta capacidad de relacionarnos con Dios esta encarnada en nuestra propia naturaleza humana que nos invita a amar al prójimo como a nosotros mismos. En este tiempo de preparación para la venida de Jesús, oremos por nuestra conversión. Preparemos nuestro camino interior para que Dios pueda caminar a través de nuestro corazón.

 

Por Gustavo Valdez, Director del Ministerio Hispano de la diócesis de Kansas City-St. Joseph

 

 

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Thursday
October 23, 2014
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