Nuevo año, Nuevas Promesas

By Gustavo Valdez

Año nuevo, promesas nuevas para cumplir. Este nuevo ano trataré de levantarme a tiempo en la mañana y aprovechar más mí tiempo de servicio o de trabajo. También procurare hacer más ejercicio, comeré alimentos más saludables y me preocupare por la salud de mi familia.

Alguien más podría decir que este ano pondrá más atención en las relaciones familiares y con las amistades, no olvidare los cumpleaños de mis seres queridos y siempre estaré atento a las necesidades de ellos. Otra persona también podría decir, este nuevo año me preocupare más en poner atención en mis finanzas, en la manera en que gasto mi dinero. Pondré prioridades y necesidades como algo que no se puede mesclar o tomar el lugar de lujos y caprichos que no son tan necesarios para mí o mi familia.

Alguien más podría tener estándares de promesas más altos como preocuparme por mi vida espiritual, procurando una mejor relación con Dios y mis hermanos en Cristo. Este año frecuentare mas el sacramento de la confesión, no faltare a ninguna misa y sin falta siempre ayudaré a la Iglesia con mi ofrenda semanal.

Si no estoy casado por la iglesia y estoy viviendo con alguna persona como pareja, hare todo lo posible para regularizar sacramentalmente mi unión marital. Frecuentaré algún retiro matrimonial para fortalecer mi matrimonio de acuerdo al plan de Dios. Este ano también me preocupare por conocer más y mejor mi fe católica. Para esto debo de preguntar a mi párroco por las oportunidades de formación en la fe que mi diócesis ofrece.

También podría dedicar este año nuevo a la oración y promoción de las vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada. Podría unirme a los grupos como los Cursillistas, Grupos de Oración, o Caballeros de Colon para participar más activamente con esta tarea. Así de esta manera podríamos numerar una cantidad ilimitada de ejemplos de buenos propósitos para este nuevo año.

Esta es la actitud en que por lo general siempre recibimos un año nuevo. Y estas promesas tienen sentido porque es necesario que nosotros mismos nos esforcemos un poco a mejorar nuestras costumbres y hábitos que se supone nos deben ayudar a acercarnos más a Dios y crear una cultura más saludable.

Sin embargo, la pregunta más importante aquí seria, ¿y para que todos estos propósitos? ¿Cuál es el objetivo de estar tratando de mejorar constante mente mi vida? La respuesta a estas preguntas las podemos encontrar en el evangelio d este domingo, el Bautismo de Jesús.

El Bautismo de Jesús, aunque él no lo necesitaba porque no tenía el pecado original, inicia Su vida activa en este mundo. Pero si Su Bautismo es un ejemplo o hacia nosotros de lo que debemos de hacer, recibir el Espíritu Santo para iniciar una nueva etapa de vida eterna rechazando el pecado y las obras del mal.

Con esta actitud de deseo del bien, nosotros iniciamos este nuevo año. Que el bautismo de Jesús nos lleve a desear el bien eterno y no solo el temporal y material para que un día, estas promesas temporales que hacemos cada ano nos lleven a acercarnos más a Dios y así algún día podamos disfrutar de los bienes eternos al lado del Hijo Amado en el cual el Padre se complace.

Por Gustavo Valdez, Director del Ministerio Hispano, Diócesis de Kansas City-St. Joseph

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Sunday
December 21, 2014
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph