El Tiempo de la Esperanza

Ya llegamos al final del tiempo litúrgico del Adviento., El espíritu del Aviento consiste en Buena parte en vivir cerca de la Virgen, en este tiempo en que ella lleva en su ceno al niño Jesús. La vida nuestra también es un adviento pero un poco más largo, una espera de ese momento definitivo en el que nos encontramos por fin con el Señor para siempre.

El cristiano sabe muy bien que este Adviento ha de vivirlo junto a la virgen todos los días de su vida si quiere hacer lo único verdaderamente importante para su existencia, es decir nuestro encuentro definitivo con Cristo en esta vida y luego en la eternidad. Y para preparar la Navidad ya tan cercana que mejor que acompañar en estos días a la Santísima Virgen y a San Jose en la celebración de las posadas navideñas.

La verdad de esta última semana de Adviento e introducción al tiempo de Navidad es que nuestra Señora fomenta en todos nuestros corazones un amor muy especial por si hijo Jesucristo, Nuestro Salvador y Señor. Recordemos que ella es nuestra esperanza, ella es proclamada bienaventurada por todas las generaciones.

También todo ese amor que le tenemos a nuestra madre se broto en un eufórico y representativo festín esta semana que paso, en muchas de nuestras parroquias se celebro la novena en honor a nuestra madrecita La Virgen de Guadalupe, ella que como baluarte este 12 de Diciembre se anticipa a este gran misterio de la Navidad.

Nuestra Madre Guadalupana llega a todos nuestros hogares con Jesús en su ceno, con nuestro rostro hispano y con las tradiciones familiares y culturales que nos hacen a nosotros los hispanos y en general al pueblo mexicano un grupo humano que camina migrante por este país siempre de la mano de nuestra señora.

Que viva la Virgen de Guadalupe se escucho mucho estos días durante la novena a la Virgen y durante estos últimos días de Adviento especialmente este ultimo domingo cuando celebramos el tercer domingo de adviento más conocido como “Gaudete Domino” o domingo de gozo vísperas de la gran celebración de la Guadalupana virgen y patrona de las Américas y de todo nuestro pueblo migrante aquí en Norte América.

Hoy el cuarto Domingo de Adviento le seguimos abriendo las puertas de nuestro corazón a nuestra madrecita, la Virgen Maria, patrona de la esperanza, la madre de Dios y nuestra madre spiritual la cual hoy nos trae la esperanza de tener a Cristo su hijo cerca de nuestros hogares de manera especial en este tiempo litúrgico que se acerca, la hermosa Navidad, un abrazo a todos mis hermanos y desde aquí les deseo una feliz navidad.

Por Rev Jorge Ramirez, Administrador de St. Patrick Chuch, St. Joseph. MO

 

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Wednesday
November 22, 2017
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph