¿Quién es tu maestro?… el camino del discipulado

Escrito por Norma T. Molina

Leyendo un discurso del señor Arzobispo Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, encontré unas pautas importantes de lo que significa ser discípulo de Jesús. ¿Qué es lo que realmente entendemos por la palabra discípulo?

Nos dice el señor Cardenal en su discurso, que la palabra discípulo -Maqhth-, significa originalmente del griego – estudioso. También pudiéramos decir estudiante, aquel que aprende de su maestro. Eventualmente, esta palabra tiene una evolución, a lo que hoy entendemos como “seguidor”. Es decir, sigues una creencia, un estilo de vida, una ideología, etc.

Si a muchos de nosotros se nos hace la pregunta, ¿de quién eres discípulo? Seguramente seríamos muy prontos a responder, “soy discípulo de Jesús, por supuesto”. Pero el Cardenal Rodríguez nos dice, que no debemos apresurarnos en dar tal respuesta. ¿Por qué? Porque el discípulo de Jesucristo es aquel que es formado por su Maes-tro constantemente; es aquel que es nutrido por su Palabra, por la oración, por los sacramentos, por la buena y santa lectura espiritual, por una buena homilía. El discípulo de Cristo, es aquel que está tan convencido quien es su Maestro, que sigue muy de cerca sus pasos y le imita en su comportamiento; es aquel que escucha su palabra y la pone en práctica; es aquel que una vez que ha conocido al Maestro, sabe escuchar su voz y obedecerla, igual que María, la hermana de Marta, sentada a los pies de Jesús escuchando su Palabra.

Nos dice el Cardenal, “entonces nos preguntamos: ¿De quién son discípulos nuestros bautizados? ¿Cuánto tiempo tienen nuestros bautizados para escuchar al Maestro, al Señor Jesús y alimentarse con la Palabra de Dios? Si acaso participan en la Eucaristía dominical y el equipo de sonido del Templo funciona bien y los lectores proclaman correctamente, tal vez ¿diez minutos? Si el sacerdote pronuncia una buena homilía ¿veinte minutos? Pero para muy pocos eso es todo. Para la gran mayoría casi nada. Muchos son más discípulos de la televisión, de la prensa, de las ideologías, de la política, de la farándula, de la economía o de la moda en la globalización y sobre todo del deporte y de todo lo que ofrece la televisión y el internet. Y por eso se nos repite el gran desafío: ¿Cómo podemos cumplir el mandato del Señor: “Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos…”? La pregunta en este día es: como misioneros de una Iglesia Particular, ¿somos auténticos discípulos del Señor Jesús?”

Si me conformo con darle a Dios una hora a la semana, y después decir, “ya cumplí con el precepto dominical y eso me basta”, eso no es seguir a Cristo. ¿Qué es lo que nutre mis pensamientos y mi comportamiento durante tantas horas del día? ¿Encomiendo a Dios mis horas de trabajo y descanso?

Nadie nace discípulo. Al discípulo hay que hacerlo, hay que formarlo y se inicia por una llamada de Dios. Es Dios quien llama a dejar la vida anterior para entrar en un nuevo estilo de vida, que es totalmente radical y contrario a lo que el mundo nos dicta o nos ofrece. En este sentido, el que se dispone a seguir a Cristo debe tener, como primera condición, una conversión, pero una conversión profunda, que le lleva a una transformación de vida total. El discípulo de Jesús ha tenido un encuentro con Él. Día a día debe ir conformando su vida a la de Cristo. Nos dice san Pablo en su carta a los Romanos, “No os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios” (Rom 12, 2). El discípulo de Cristo da testimonio de haber pasado de la muerte (o vida natural) a la vida verdadera de la gracia de Cristo.

Pongamos atención a la vida de los apóstoles, ¿acaso no les cambió la vida radicalmente cuando recibieron el llamado de Jesús? Jesús ve y llama por su propia iniciativa. Nos dice el evangelista san Marcos, “llamó a los que él quiso y se fueron con Él” (Mc 3, 13). El camino hacia el discipulado trata principalmente de un llamamiento y como consecuencia de un seguimiento.

Yo les invito a un curso gratis que estaremos ofreciendo en el Centro Católico titulado “Siguiendo los pies del Maestro según los evangelios”. ¿Qué nos dice la Iglesia hoy sobre el discipulado? – Las clases se iniciarán el lunes, 5 de febrero a las 7 p.m. Acompáñanos. Te esperamos. Para más información, mira el volante en esta página.

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Thursday
February 22, 2018
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph