Peregrinación a México

Por Diácono Emmanuel Garduño López

Cada año el Obispo organiza una peregrinación para los seminaristas de la diócesis a diferentes santuarios marianos o de santos en diferentes ciudades. Este año 2018 el obispo escogió la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la ciudad de México así que la oficina de vocaciones organizó todo el viaje y con la ayuda de nuestros bienhechores pudimos peregrinar a la ciudad de México.

En nuestro primer día, mayo 22, partimos muy temprano desde el aeropuerto de la ciudad de Kansas y llegamos a la ciudad de México a medio día. Inmediatamente después de la registración en el hotel y de haber comido, nos dirigimos a nuestro primer destino como peregrinos que fue la iglesia de la Sagrada Familia en donde se encuentran los restos del beato Miguel Agustín Pro. Aquí celebramos la Eucaristía, precisamente en el altar donde a un costado se encuentran los restos del Padre Pro. El obispo Johnston, en su homilía, nos exhortó a proclamar el amor de Dios a la humanidad incluso al punto del martirio. Después de la Santa Misa, tuvimos la oportunidad de venerar las reliquias del Beato y pedir su intercesión por nuestra diócesis e intenciones personales.

Nuestro segundo día, mayo 23, fue el centro de nuestra peregrinación, pues era el día de visitar a la Santísima Virgen María, en su casita del Tepeyac. Muy temprano después de nuestras oraciones de la mañana nos dirigimos a la Basílica de la madre del verdadero Dios por quien se vive y muy contentos rezando el rosario llegamos a la calzada de Guadalupe; ahí el obispo inició nuestra peregrinación con una oración y todos empezamos a caminar muy alegres esperando llegar al regazo de la morenita. Una vez que entramos a la Basílica, nos dirigimos a los andares para saludar a la Virgen y ahí estaba Ella esperándonos con los brazos abiertos para abrazarnos y consagrarnos a Jesús. Acto seguido, el Monseñor Jorge Antonio Palencia nos recibió y nos dio la sorpresa de dejarnos orar frente a la Tilma desde el presbiterio lo cual fue una experiencia de fe extraordinaria. Al término de nuestra oración regresamos a la sacristía para prepararnos para la Misa que el obispo Johnston celebró en español. Después de la Eucaristía, Gabriela Treviño nos dio un tour por la basílica con lo cual terminamos nuestra visita a Santa María de Guadalupe. En la noche terminamos nuestra jornada en Coyoacán cenando y degustando el mejor chocolate caliente y churros de ese lugar.

En nuestro siguiente día, mayo 24, visitamos la Catedral Metropolitana de México donde celebramos la Eucaristía en español y tuvimos la oportunidad de recorrer todos los altares que ésta tiene y donde se guardan un sinfín de reliquias de santos e historia. El Padre Canónigo Ricardo Valenzuela nos dio la bienvenida y él mismo nos llevó a conocer la majestuosa catedral de México. El día lo terminamos con un recorrido en el centro histórico de México y disfrutando de los mejores tacos que ofrece la ciudad.

En nuestro cuarto día, mayo 25, tuvimos la Santa Misa en el templo de San Agustín del centro de México y una vez terminada la Eucaristía nos dirigimos a las Pirámides de Teotihuacán donde disfrutamos y aprendimos de la cultura Teotihuacana, subimos a las dos pirámides y degustamos comida mexicana acompañada de mariachis y danzantes prehispánicos.

Finalmente, el 26 de mayo, después de la Santa Misa y Laudes solemnes en la Catedral de México, regresamos a la ciudad de Kansas llenos de alegría por la oportunidad de haber visitado México y por las experiencias inolvidables de fe y gozo espiritual.

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Wednesday
August 15, 2018
Newspaper of the Diocese of Kansas City ~ St. Joseph